lunes, 18 de febrero de 2019

7 clavos para andar

Me gusta el silencio que provoca mirar fijamente mi cicatriz.
Lo disfruto porque en ese espacio de tiempo puedo pensar.
Es como si en un parpadear pudiera recordar mi vida y sentir,
como siento el mar, la arena rugosa, 
y la brisa suave, esa que solo sabe acariciar.

Regreso a la última vez que parpadeamos juntos
mientras los dos cielos se unían y el sol caía.
Y mirabas sabiendo que sería la última vez,
tú ya lo sabías.

Mi piel marcada intenta enseñarme,
a la fuerza y sin anestesia
con dos años y dos cosas
cómo se aprender a caminar,
cómo respirar,
cómo intentar reír
y hacerlo sin ti, no puedo.

Miro distinto,
siento distinto,
amo distinto

Saludo al alma con un abrazo fraterno.

Respiro despacio para sentir mi cuerpo.
Lloro sin calma desatando tus recuerdos.
Duermo con miedo,
al día siguiente no estarás más.

Te extraño, viejo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario