domingo, 12 de septiembre de 2010

Junto a ti

Hoy, después de tanto tiempo, vuelvo a ti con los ojos rojos, la mirada perdida y el corazón enmudecido. Busco los sentimientos que algún día decidí aquí dejarte, decidí confiarte...Sé que prometi ser feliz, sé también que junto a él yo algún día tendría que vivir, tendría que dormir.

Tendría que lavar su ropa, criar a sus hijos, ser la mujer que su madre escogió y que mi padre por algún motivo y un poco más de cien pesos aceptó.

Un día lluvioso, delante de todas, tal y como lo acordado, mi padre me entregó. Él llevaba una camisa blanca, pantalones azules, tirantes negros y zapatos de charol. No se necesitó de gran carruaje para llevarme, mis únicas pertenencias eran una maleta, un diario y la foto del lugar donde me encuentro hoy.
No es una playa, ni un jardín de jazmines, no es el amanecer ni gigantes árboles. Es la soledad, es el deseo de pertenecer a cada una y a ninguna de las rocas que aquí me acompañan.
Es el sonido del agua corriendo, huyendo, llevando todo consigo, llevándose pequeñas rocas, llevándose parte de mi vida como lo hizo el primer día.

Una madrugada, derramando sangre, casi arrastrándome ; llegué sucia, con las ropas rasgadas, el olor a dolor y mis piernas temblorosas. El interno dolor me había dejado pasmada...muda...grité en silencio, dejé correr la sangre junto al agua, dejé que se lleve mi rencor, dejé que guarde la ira y que sus aguas se lleven todo lo malo que podía haber en mi.

Mis visitas se hicieron más seguidas, cada noche, después de que la ebriedad y el salvajismo me hicieran víctima.
Me sentaba en tus orillas, para mí era más que suficiente escuchar tu voz, escuchar el sonido del agua romper junto a las rocas y responder a mi llanto, responder con tu encanto. La transparencia me hacía sentir más limpia, más viva. El hecho de ser la única visitante, de poder admirar las estrellas en la noche y poder cuidarte...sentir que el aire que respiraba era sólo mio..pensar que al menos eso era mío...mío..

Él siempre me humilló, está de más decir que me hizo daño..
Ahora los minutos que pasan dignifican mi alma, la noción del tiempo y las horas me parecen tan cortas. Si hay algo que tengo que agradecerte es que tantos años no fueron en vano, fueron los años que esperé para que esto pasara, para que me deje de absorber y descanse, y se vuelva cenizas como lo que el siempre fue ...nada...

1 comentario:

  1. TE FELICITO , ESTA TAN BONITO y eso tiene que ver con todo el contenido con la exactidutd y precision de tus palabras,,sabes el escribir un blog es como volar..aprender a plasmar ideas que puedan llevar a otro a imaginar y a sentir como suyos nuestros sentimientos
    ..Me encantoooo querida Mapicita esta lindo ojala y surjan mas ideas

    besos :)

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